Manifiesto de Iustitia Europa
Iniciativas
Por un reinicio moral para España
SOMOS MÁS QUE UNA ACUSACIÓN POPULAR...
Vivimos secuestrados por un régimen que lleva décadas haciéndonos creer que somos libres. Nos dijeron que la Transición fue modélica. Nos dijeron que habíamos conquistado la democracia. Nos dijeron que el sistema funcionaba, que era fuerte, que solo necesitaba alguna pequeña reforma. Pero la verdad es otra: nunca nos dejaron decidir nada. Todo lo pactaron. Todo quedó atado. Todo sigue igual para que nada cambie.
España lleva años sumida en una corrupción institucional absoluta, con instituciones manoseadas por las cúpulas de los partidos políticos. Nos gobiernan partidos a los que nadie controla. Los órganos de gobierno de la Justicia han sido colonizados por los mismos partidos que después pretenden dar lecciones de democracia. Las cúpulas políticas han convertido el régimen del 78 en una agencia de colocación, de reparto de cargos, de favores y de poder. Ficticiamente, nos hacen creer que nos representan personas a las que nunca hemos elegido directamente. No queremos transparencia en la mentira.
Queremos poder elegir directamente a nuestros diputados por circunscripción. Queremos jueces libres, sin deudas políticas. Queremos leyes al servicio del pueblo, no del partido. Queremos instituciones limpias, independientes y al servicio de los ciudadanos.
Pero ya está bien. La queja se ha acabado. Ahora es el momento de actuar por España, por la sociedad, por nuestro futuro y por el de nuestros hijos. Ahora es el momento de convertirnos nosotros en los protagonistas. España no necesita un parche. España necesita superar el régimen del 78, que nos ha llevado a límites desconocidos de corrupción, degradación institucional y decadencia moral. Esa reforma no la va a hacer ningún partido del régimen del 78. La vamos a hacer nosotros: los ciudadanos.
No luchamos por un escaño. Luchamos por la dignidad de España. Rechazamos la política de bloques, de etiquetas, de trincheras y del “¿y tú de quién eres?”. Cada propuesta y cada reforma se impulsarán desde un pensamiento libre de influencias partidistas, poniendo a los ciudadanos en el centro, desde el sentido común, la cordura y la responsabilidad. Sí, toca actuar ahora. Toca hacer política sin ideología, pero con ideales. Con principios éticos, morales y espirituales al servicio de la sociedad. Desde la sociedad para la sociedad. Desde el ciudadano para el ciudadano.
Queremos terminar con el enfrentamiento permanente al que nos abocan los partidos con su demo-gresca diaria. Nuestro propósito no es ser decisivos para sostener al bipartidismo. Nuestro propósito es servir a la ciudadanía. No se trata solo de que nos votes. Se trata de cambiar el régimen del 78 y pasar de la mal llamada y eterna “Transición” a una nueva realidad: más humana, más libre, más justa y al servicio de los ciudadanos. Ha llegado el momento de que la sociedad recupere el control de la política y decida el futuro de España.
Un futuro que pasa por el respeto a la sociedad, la reforma de la Constitución, la neutralidad institucional y la paz civil. Este contrato electoral establece un compromiso INDISOLUBLE con los electores españoles, como nunca antes se había formalizado. Los ciudadanos que confíen en Iustitia Europa deben tener la garantía de no ser traicionados, una vez más, por sus representantes. Los cargos del movimiento, así como toda persona que asuma una función dentro de él, empezando por su presidente, quedan obligados a recuperar la confianza de quienes tienen la legitimidad para decidir en una verdadera democracia representativa.
Instamos a que este CONTRATO ELECTORAL se convierta en norma jurídica vinculante en España, para que los partidos, coaliciones o formaciones que incumplan sus compromisos electorales pierdan todos los sueldos, subsidios, dietas, ayudas estatales o europeas, y puedan ser destituidos de sus cargos. Porque el cargo no pertenece al diputado. El cargo pertenece a los electores, a la sociedad a la que le debemos el servicio de representar.
Somos más que un partido
SOMOS EL PARTIDO POLÍTICO DE LA SOCIEDAD CIVIL
Vivimos secuestrados por un régimen que lleva décadas haciéndonos creer que somos libres. Nos dijeron que la Transición fue modélica. Nos dijeron que habíamos conquistado la democracia. Nos dijeron que el sistema funcionaba, que era fuerte, que solo necesitaba alguna pequeña reforma. Pero la verdad es otra: nunca nos dejaron decidir nada. Todo lo pactaron. Todo quedó atado. Todo sigue igual para que nada cambie.
España lleva años sumida en una corrupción institucional absoluta, con instituciones manoseadas por las cúpulas de los partidos políticos. Nos gobiernan partidos a los que nadie controla. Los órganos de gobierno de la Justicia han sido colonizados por los mismos partidos que después pretenden dar lecciones de democracia. Las cúpulas políticas han convertido el régimen del 78 en una agencia de colocación, de reparto de cargos, de favores y de poder. Ficticiamente, nos hacen creer que nos representan personas a las que nunca hemos elegido directamente. No queremos transparencia en la mentira.
Queremos poder elegir directamente a nuestros diputados por circunscripción. Queremos jueces libres, sin deudas políticas. Queremos leyes al servicio del pueblo, no del partido. Queremos instituciones limpias, independientes y al servicio de los ciudadanos.
Pero ya está bien. La queja se ha acabado. Ahora es el momento de actuar por España, por la sociedad, por nuestro futuro y por el de nuestros hijos. Ahora es el momento de convertirnos nosotros en los protagonistas. España no necesita un parche. España necesita superar el régimen del 78, que nos ha llevado a límites desconocidos de corrupción, degradación institucional y decadencia moral. Esa reforma no la va a hacer ningún partido del régimen del 78. La vamos a hacer nosotros: los ciudadanos.
No luchamos por un escaño. Luchamos por la dignidad de España. Rechazamos la política de bloques, de etiquetas, de trincheras y del “¿y tú de quién eres?”. Cada propuesta y cada reforma se impulsarán desde un pensamiento libre de influencias partidistas, poniendo a los ciudadanos en el centro, desde el sentido común, la cordura y la responsabilidad. Sí, toca actuar ahora. Toca hacer política sin ideología, pero con ideales. Con principios éticos, morales y espirituales al servicio de la sociedad. Desde la sociedad para la sociedad. Desde el ciudadano para el ciudadano.
Queremos terminar con el enfrentamiento permanente al que nos abocan los partidos con su demo-gresca diaria. Nuestro propósito no es ser decisivos para sostener al bipartidismo. Nuestro propósito es servir a la ciudadanía. No se trata solo de que nos votes. Se trata de cambiar el régimen del 78 y pasar de la mal llamada y eterna “Transición” a una nueva realidad: más humana, más libre, más justa y al servicio de los ciudadanos. Ha llegado el momento de que la sociedad recupere el control de la política y decida el futuro de España.
Un futuro que pasa por el respeto a la sociedad, la reforma de la Constitución, la neutralidad institucional y la paz civil. Este contrato electoral establece un compromiso INDISOLUBLE con los electores españoles, como nunca antes se había formalizado. Los ciudadanos que confíen en Iustitia Europa deben tener la garantía de no ser traicionados, una vez más, por sus representantes. Los cargos del movimiento, así como toda persona que asuma una función dentro de él, empezando por su presidente, quedan obligados a recuperar la confianza de quienes tienen la legitimidad para decidir en una verdadera democracia representativa.
Instamos a que este CONTRATO ELECTORAL se convierta en norma jurídica vinculante en España, para que los partidos, coaliciones o formaciones que incumplan sus compromisos electorales pierdan todos los sueldos, subsidios, dietas, ayudas estatales o europeas, y puedan ser destituidos de sus cargos. Porque el cargo no pertenece al diputado. El cargo pertenece a los electores, a la sociedad a la que le debemos el servicio de representar.
Somos más que un partido
SOMOS EL PARTIDO POLÍTICO DE LA SOCIEDAD CIVIL